La Fundación Todos los Chicos, con sede en Casilda y casi 25 años de trayectoria en el abordaje integral de la discapacidad, atraviesa uno de los momentos más críticos de su historia. La institución, que nació con el objetivo de garantizar atención a todas las personas sin distinción económica, debió cerrar en el último tiempo su Centro Educativo Terapéutico, el Centro de Día y el servicio de apoyo a la integración escolar, dejando sin cobertura a unas 22 personas con discapacidad.





