Hay situaciones que no logran entenderse y la realidad termina de superar a la ficción. Ahora le tocó a un empresario hotelero de Funes que decidió reparar el ingreso a un edificio que forma parte de una colectora de la autopista Rosario-Córdoba, pero le indicaron que tiene diez días para romper la obra y dejar el tramo como estaba.





