La conmoción no cesa por lo que sucedió en San Cristóbal, una pequeña localidad santafesina que este lunes 30 de marzo quedó en el foco de la atención nacional cuando un adolescente de 15 años desató una tragedia al ingresar a su escuela con un arma, disparar a varios compañeros, matar a uno de ellos (de 13 años) y herir a otros. Con el paso de las horas se multiplicaron las hipótesis tanto a nivel periodístico como en la población general sobre lo que pudo haber pasado para que un chico tome una decisión semejante. ¿Es posible advertir que alguien pasará de los pensamientos violentos a los actos? ¿Qué factores entran en juego para que se desate una tragedia de esta magnitud?
Una nueva tragedia vial se registró este martes en la región, cuando un camionero murió tras caer con su vehículo al arroyo Tortugas, a la altura del kilómetro 400 de la autopista nacional 9, en jurisdicción de la localidad de Tortugas.
San Cristóbal amaneció este martes atravesada por el silencio, la angustia y una pregunta imposible de esquivar: cómo seguir después del horror. Menos de 24 horas después del ataque armado en la Escuela Mariano Moreno, donde un alumno de 15 años asesinó a otro de 13 e hirió a ocho estudiantes, psicólogas y psicólogos de esta ciudad del norte provincial difundieron un comunicado público con siete recomendaciones para acompañar a niños, adolescentes, familias y docentes en medio de una conmoción social que golpeó de lleno a toda la comunidad.
El teléfono del adolescente que protagonizó el tiroteo este lunes en la escuela de San Cristóbal y mató a un compañero podría ser la clave para saber si el ataque fue premeditado. Asimismo, distintos testimonios aseguraron que su vida social se limitaba casi exclusivamente a videojuegos online y redes sociales.
Fabio Barreto, portero que redujo al tirador de 15 años que mató a un compañero en la Escuela Mariano Moreno N°40 de San Cristóbal, contó cómo fue el momento en que se enfrentó al adolescente y el estado de shock en el que lo encontró.